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QUIEN ES RAUL YEPES Y
LA CASA DE SIRIO
Es un sencillo hombre
latinoamericano con cualidades de percepción extrasensorial
únicas. Su misión ha sido y seguirá siendo la de ayudar a todos
los seres de nuestro mundo que lo deseen escuchar. Su aporte
consiste en sembrar en los corazones las semillas de una vida
más plena en todos los aspectos: corporal, mental, afectiva y
económica. Su mensaje es de armonía, felicidad y realización, a
través de una conciencia de la realidad de la vida y de una
conexión con el universo. Su sabiduría proviene de allá y su
enseñanza no está ligada a ningún principio religioso.
Raúl esta muy comprometido con el
propósito de estimular diferentes formas de crecimiento
personal con ideas y consejos novedosos que transforman las
vidas de las personas. Es un anunciador de hechos venideros y el
precursor de una nueva era de bienestar.
La labor y el mensaje tienen sus
orígenes desde su juventud. Nacido en la ciudad de
Medellín-Colombia hace 50 años, Raúl Yepes comenzó a
experimentar sus cualidades suprapsíquicas desde los 7 años,
cuando en una experiencia dimensional, supo de sus futuras
misiones.
El comienzo:
Un día, mientras jugaba a la
pelota con un amigo de infancia en una de las empinadas calles
de su barrio, sucedió que un niño, de unos cinco - a lo sumo
seis- años de edad, se presento ante él trayéndole el balón que
había dejado pasar involuntariamente por debajo de sus pies.
En ese entonces, aquel pequeño
infante de cabellos rubios y ojos azules a quien nadie jamás
había visto por allí antes, le dijo al joven Raúl – “mire: A
usted durante su vida le va a pasar esto, esto y esto.. Más
adelante esto y esto más...Y luego esto..Pero jamás le cuente a
nadie lo que hoy le digo a Usted, porque entonces nada de ello
le sucederá”
Gracias – exclamó Raúl sin
prestarle mucha atención, más preocupado por recuperar su balón
que por otra cosa. Lo tomó entonces y lo devolvió a su compañero
de juego, solo para encontrar, al mirar hacia atrás, que su
visitante se había marchado tan misteriosamente como había
llegado.
“Qué se hizo el monito” – que es
como llaman en Colombia a los rubios- pregunto Raúl a Nelson, su
amigo.
“Monito? ¿Cuál monito?”. Para
Nelson nunca existió tal escena.
A partir de aquel momento Raúl
hacia comentarios sobre eventos futuros que luego sucedían. Con
solo un apretón de manos podía apreciar en la gente , sus
problemas, sus miedos, sus temores, sus circunstancias de vida,
aun siendo la primera vez que tenia contacto con una persona.
Raúl veía luces de colores
alrededor de la cabeza y el cuerpo de todos aquellos que pasaban
a su lado. Después alguien le dijo que eso se llamaba “el aura”.
Adquirió fama en su barrio por sus
predicciones y anuncios premonitorios “Yo veo escenas en mi
mente y sueño cosas que después resultan ser reales” – decía a
sus amigos. Muchos comenzaron a tomarle en serio y a buscarle
habitualmente con sus problemas y situaciones, en busca de
consejo. Otros, sin embargo, lo tildaban de loco, entre ellos su
propia familia”.
Por esa época Raúl, el mayor de
seis hermanos, se retiró de la Universidad y se dedicó a
trabajar para ayudar a su familia a superar la crisis económica
en que se encontraba.
A partir de ese momento se
desarrollaron más sus cualidades y los fenómenos psíquicos que
espontáneamente le sucedían, tales como viajes astrales,
clarividencia, detección del aura humana, capacidad de ver el
pasado y el futuro por las líneas de la mano, premonición y
otras más. En el año de 1978 comienza a escuchar internamente la
voz de un ser que con el tiempo se identifica como el Maestro
Rama.
Todo se dio así:
Conducía Raúl su coche por el
centro de la ciudad, cuando escuchó por su lado izquierdo un
silbido agudo que le llamo la atención. El sonido se repitió,
esta vez por el otro costado. Al voltear de nuevo una tercera
llamada resonaba tan solo a pocos centímetros de el
Perplejo ante la extraña situación
y no entendiendo nada de lo que le estaba pasando, exclamo en un
grito para sí mismo: ¿”QUIÉN ES?
“RAÚL...RAÚL...” respondió alguien
al final de la pregunta.
Raúl miraba perplejo a lado y
lado. No había nadie allí. Él se encontraba solo en su coche..
“Raúl...Raúl”... dijo la voz, esta
vez resonando en medio de su cabeza –“Ve de frente...Es tu
primera prueba”- a lo que él, sin saber porque, simplemente
obedeció.
Su mente era un remolino. Los
pensamientos se atiborraban desbocados llenos de interrogantes
para los cuales, simplemente, no había respuesta. Solo la
misteriosa voz.
“Me he vuelto loco” – se decía a
sí mismo, “sí, estoy loco” – afirmaba.
Pero entonces la luz del semáforo
cambio a rojo y el detuvo el coche. Sabia quién era y dónde
estaba. “Yo soy Raúl Yepes, nací en la ciudad de Medellín, en el
año de 1954. Tengo 24 años de edad. En este momento voy por la
calle cincuenta llamada la calle Colombia. Sé como se llaman mis
padres, mis abuelos, mis tíos, mis hermanos, Todo...lo sé todo.
No estoy loco...Pero, entonces, qué me esta pasando? ¿Quién me
está hablando en mi cabeza?”
A lo que su interlocutor no
visible respondía: “Ten paciencia. No te desvíes. Ve de frente”
Mientras seguía las indicaciones
de su nuevo “amigo”, o seria quizás amiga? – la verdad era que
aquella voz no parecía tener género: ni masculina ni femenina –
vino a su memoria aquel extraño episodio de niñez.
“Gira a tu izquierda” – pidió la
voz, a lo que Raúl accedió. “Gira a tu izquierda” – llamó
nuevamente y Raúl lo hizo. “Gira a tu izquierda” – resonó en su
cabeza por tercera vez, a lo que Raúl preguntó: “ Y para qué, si
nos vamos a devolver?” – luego de tres giros habían dado vuelta
a la manzana y se disponían a volver a salir a la calle
Colombia, pero en sentido contrario.
Trascurridos unos segundos, la voz
le dijo: “Detente”- y así lo hizo. “Mira a tu derecha”...
“Qué...” – dijo Raúl – “no veo nada” – Esta vez no fue un sonido
sino una imagen en medio de su pensamiento, como si su mente
fuera una pantalla de cine, que le mostraba a él mismo estirando
su cuerpo por encima del puesto del pasajero, sacando su cabeza
por la ventanilla y mirando al piso.
Así lo hizo. Y cuál sería su
sorpresa al ver allí tendida, en medio de un polvoriento
antejardín a una desesperada anciana, de cabellos blancos, que
luchaba por ponerse en pié haciendo apoyo en un desgastado
bastón, sin que nadie, nadie, se compadeciera de su necesidad.
Carolina, como se llamaba, había
sido en sus años mozos una de las trabajadoras de la cocina de
un almacén de cadena de Medellín. Al llegar a su edad de
jubilación, se había ido a vivir en compañía – no tenia familia
alguna- de otras dos ancianas, muy pobres y necesitadas, a
quienes ella acogió en una habitación de tres por dos metros.
Allí vivían las tres.
Cada quincena, como aquel día,
Carolina iba a los almacenes Éxito de la calle Colombia a
reclamar su pensión. Ese día lo había hecho, pero resbaló. Por
su apariencia adulta y por sus vestidos quizás raídos por la
huella del tiempo y la pobreza, nadie le socorrió.
“Ay señor” – dijo Carolina a Raúl
cuando éste, instado por “la voz”, bajó de su coche para
levantarla – “Sabe quien me lo mando? Mi Dios que es tan bueno”
“Súbela” - resonó en el interior
de Raúl – “ y llévala a su destino”
Luego de dejar a la agradecida
Carolina a las puertas de su casa, no sin antes invitarla a
almorzar y comprarle de su propio dinero víveres y objetos de
aseo personal para todo un mes, todo por cuenta y pedido de “ la
voz”, Raúl se disponía a subir nuevamente a su carro en procura
de poder averiguar que era lo que le estaba pasando, sin tener
que llevar más de un dialogo a la vez – lo cual era demasiado
para un hombre cuerdo - , cuando la voz le dijo: “vendrás por
ella cada quince..treinta...quince...treinta”
Y así lo hizo durante los
siguientes tres años.
Los días quince y treinta de cada
mes, Raúl Yepes Balcázar, siguiendo las directrices de “la voz”,
recogía a Carolina y a sus dos amigas para llevarlas a pasear, a
tomar el almuerzo o la cena. El veló por ellas siempre durante
ese tiempo. Las acogió bajo sus cuidados y les hizo vivir
momentos de alegría al final de una vida hasta entonces marcada
por la soledad y las tribulaciones.
Un día, al llegar a la casa de
Carolina, Raúl recibiría una mala noticia. La anciana había
entrado en coma unas horas antes y había fallecido el día
anterior Sus últimas palabras fueron de agradecimiento con aquel
ser humano que en sus años de vejez le brindó cariño y la trató
con dignidad y respeto.
Con eso terminaban tres años de
compartir con Carolina..
“Aléjate de allí...Has pasado tu
prueba”...
Así le dijo aquella vez la voz.
La historia de Carolina había
terminado.
Durante los meses siguientes los
diálogos internos de Raúl con su voz se multiplicaron en
frecuencia y duración, hasta hacerse casi permanentes.
Además, se desarrollaban con una
naturalidad pasmosa. En cualquier momento, en la cama, en la
ducha, en el coche, sentado a la mesa, “la voz” – le hablaba a
Raúl de diversos temas.
En ocasiones, mientras caminaba
por la calle, le decía: “mira a tu derecha. Ves a aquel hombre
que yace tirado en la calle esperando por una limosna? En algún
momento de su existencia fue un hombre de dineros (sic)..Pero
fue arrogante y soberbio... Creó, por sus propios actos, unas
leyes – todos los seres de la creación poseen sus propias leyes
que los rigen, ellos mismos las hacen – que ahora, en su
pobreza, le enseñan la paciencia y la humildad...
Le enseñaba muchas cosas y le
hablaba de que el ser humano es dado a creer solo en lo que ve y
por tanto a pensar que lo que no puede verificar con sus
sentidos, no existe y que eso era un error.
Le dijo que el universo estaba
lleno de conciencia, de luz y de fuerza y que todos tenemos unos
guardianes o guías que nos protegen y nos ayudan, a través de lo
que llamamos intuición, a descifrar el camino por donde debemos
llevar los pasos de la vida. Y que en el punto más alto de todo
ello está Dios.
Le enseñó sobre la importancia de
no juzgar y de no criticar a nadie, pues no somos dueños de los
actos de otros ni entendemos por qué deben de vivirse ciertos
hechos y circunstancias que a nuestros ojos pueden ser “malos”,
pero que para el otro solo son momentos de aprendizaje que lo
llevarán a despertar más su conciencia.
Y fue así como un día aquella voz
le dijo a Raúl: “Yo simplemente soy, como tú, una hoja en el
bosque infinito de la creación de Dios. Soy, como tú, un hermano
del Universo. Soy lo que tu llamarías, un guía o un ángel de la
guarda. Te lo digo así para que me entiendas. Y te pido que me
permitas, por tu enorme paciencia, que ya se ha hecho mayor,
ayudar a otros a través de mis palabras y enseñanzas que daré
por ti. Lo permites?” A lo cual Raúl accedió.
Después de varios años de convivir
con su amigo interior, de haber despejado muchas dudas, de
comprobar una y otra vez la veracidad de sus palabras, de
comprobar que todo lo que su voz le decía sucedía, ya no tenia
reserva alguna.
Hasta el día de hoy ese fenómeno
sigue presentándose. A finales de 1986 inicia experiencias de
canalización con otros seres del universo, en un comienzo con la
ayuda de las energías de forma de una pirámide, de la cual se
desprende luego, para canalizar varios maestros, simplemente
sentándose en una silla frente a su auditorio.
Los hechos son así:
Un día, participando de un
“experimento de energías” – como lo llamó un amigo-quien le
pidió introducirse de cuerpo entero en una pirámide de madera
tan grande como una habitación, le sucedió algo hasta ahora que
nunca había acontecido: luego de unos minutos de permanecer en
silencio, sentado y expectante, Raúl manifestó estar recibiendo
comunicación mental de parte de alguien que decía llamarse
Zorosa.
“Este ser – Zorosa – está enviando
instrucciones para que cada ocho días hagamos unas reuniones
donde desea brindar enseñanzas y consejos a los presentes”.
Zorosa esta diciendo– añadía Raúl – que puede ayudarnos a
entender el presente y a desentrañar lo venidero. Nos solicita
que miremos al régimen soviético, que pronto desparecerá. Que
miremos a Panamá, que habrá una gran revuelta y en China igual.
En solo seis meses, Mijail
Gorvachov deja al mundo atónito al anunciar el final del régimen
comunista en la unión soviética. Manuel Antonio Noriega, en
Panamá, es derrocado y tomado preso por las tropas
Estadounidenses. En la plaza de Tianamen en Beijín, miles de
estudiantes mueren en disturbios al enfrentarse con las fuerzas
del ejercito rojo.
Corría el año de mil novecientos
ochenta y nueve..Para entonces las reuniones alrededor de la
pirámide y las largas horas de sesiones de preguntas y
respuestas a “la voz” eran parte habitual de quienes teníamos la
fortuna de convivir con Raúl Yepes.
Cada ocho días, cincuenta,
sesenta, hasta ochenta personas, se reunían en salones
dispuestos para albergar a todos aquellos que quisieran recibir
enseñanza, consejo y ayuda de un número cada vez mayor de
“visitantes de otros lugares” que Raúl, para aquel entonces,
era capaz de canalizar a través de su mente y pensamiento.
Hasta veinte horas de contacto o
comunicación se llegaron a tener, con algunos pequeños
intervalos para tomar los alimentos.
Muchos seres, que decían vivir en
estrellas lejanas, esperaban para darnos sus mensajes a través
del Gran Canal, como ahora llamaban a Raúl.. Entre ellos estaba
Túa, quien enseñaba sobre la importancia de ser selectivos,
firmes, fuertes y definitorios en nuestras vidas. El Moria,
quien venía a entregar técnicas de sanación y los principios de
la nueva medicina. Germán, a brindar sabiduría, filosofía
universal y alquimia; y otros mas….
En mil novecientos noventa y dos,
aparece por primera vez, a través de Raúl, un ser llamado Mer,
El Sembrador, quien decía de sí mismo, ser un sembrador de vida
universal y que se convirtió en el visitante más asiduo y quizá
el más querido por la concurrencia.
Con Mer, los encuentros ya no eran
cada ocho o quince días sino diarios. Raúl se había convertido
en un genuino canal a través del cual se reciben sabias y útiles
enseñanzas .
Mer habla además, con frecuencia,
sin ser político o religioso en su enseñanza, esto es, sin tomar
partido, sobre economía, sociología, geopolítica, tecnología y
en general, sobre el acontecer cotidiano del género humano; de
su futuro próximo, de sus aciertos y errores, de sus
gobernantes, de cómo hacen su labor y de cómo podrían hacerla
mejor.
Cientos de personas desde entonces
y hasta la fecha, asisten a los encuentros semanales con Mer y
además han tenido la oportunidad de tener citas privadas para
recibir consejo, pautas y ayudas de él, a través de Raúl.
Preguntan sobre sus empresas, su salud,, su vida familiar y
afectiva, sobre cómo afrontar impases y obstáculos que se
presentan en su vida.
Y reciben allí, además de pautas
concretas sobre sus interrogantes, altas enseñanzas de cómo ser
mejores seres humanos, mejores padres, mejores hijos, esposos,
esposas, socios, jefes, empleados, etc.
2- Cómo cumple su misión.
Entre otras, éstas son las
actividades de ayuda a las personas, a las comunidades y a los
países, que él prodiga.
1- Canalización.
Desde hace mas de dos décadas
viene canalizando seres que habitan otras dimensiones
superiores, donde no existe el egoísmo y solo el amor universal.
Son Maestros o Guías que, en su bondad, buscan personas con
capacidades para-psíquicas como Raúl para que les presten
temporalmente su cuerpo y a través de ellos compartir su
sabiduría y enseñar técnicas que mejoren la vida. del auditorio
ahí presente o conectado por algún medio como el Internet.
Estas experiencias no son
espiritismo, ya que quien se comunica es un ser superior de
altas vibraciones y no seres desencarnados de nuestro mismo
nivel evolutivo como sucede en el espiritismo.
Maestros procedentes de espacios
lejanos, muy conocidos como El Moria, Sanat Kumara, Kuthumi,
Seraphis Bei, Maitreya y Saint Germain son canalizados
frecuentemente por Raúl. Existe el gran señor de tiempos y
espacios extragalácticos llamado Mer que hace la función de
coordinador de todos los demás y que enseña cómo vivir mejor
nuestras vidas y cómo conectarnos con el gran universo que nos
rodea.
2- Giro de las leyes humanas.
Dentro de sus cualidades
para-psíquicas y transmentales, Raúl Yepes desde hace 20 años
tiene el poder de abandonar su cuerpo durante el sueño y
trasladarse astralmente a otros tiempos, espacios y dimensiones
donde puede consultar las leyes que rigen la vida y los
aconteceres de las personas.
Por autorizaciones recibidas de
muy altos Jerarcas le está permitido cambiar algunas de aquellas
leyes que hacen la infelicidad del sujeto y que le obstaculizan
la realización de sus ideales de salud, de interrelación con los
demás y de sus economías.
En ese último aspecto Raúl ha
prestado sus servicios a muchos hombres de Estado, académicos,
hombres de empresa y prominentes industriales de diferentes
lugares del mundo, para girar sus leyes y así permitir que
procesos de crecimiento que habían sido imposibles, se concreten
y se realicen.
3- Terapias a nivel molecular.
Con el concurso de los Maestros de
Luz y de dos médicos, el uno alópata y el otro de medicinas
alternativas, Raúl Yepes conduce unas novedosas terapias que
incluyen magnetismo, vibración, colores y la energía de ciertos
metales y cristales para sanar, desde sus raíces más profundas,
enfermedades del cuerpo y de la mente.
La clave de estas terapias es que
funcionan a nivel de las moléculas que son independientes; no a
nivel celular, ya que las células son colectivas y por lo tanto
dispersan los desordenes y enfermedades.
A través de las terapias de
energías de vibración electromagnética se altera el ADN que está
alojado en la célula, aprovechando esto para incitar al campo
molecular a una nueva programación especial. El resultado es que
el paciente saca sin darse cuenta del pasado la causa de su
dolencia actual, iniciando con ellas el proceso de sanación. En
este campo llegan muchas personas con diferentes padecimientos
como cáncer, aun alzaheimer, parkinson y otros males
provenientes de traumas vividos en el tiempo de infancia, de
juventud, o traídos como consecuencia de las no soluciones dadas
en vidas anteriores.
Actualmente estas terapias son
solo realizadas en la ciudad de Medellín–Colombia. A partir del
año 2005 se hará presencia en la ciudad de Santiago-Chile y en
Miami-EEUU.
4- Citas con Mer.
Raúl cada día de su vida tiene la
ocasión de traer al Maestro-Guía Mer para que él aconseje y le
de dirección y orden a la vida de muchas personas. Es así como
la persona que desea tener una cita con Mer entra con Raúl a un
pequeño salón que existe en la Casa de sirio. Luego de sentarse
cada uno en un mueble cómodo se inicia la sesión. Raúl cierra
sus ojos y empieza así un proceso de relajación. Luego de unos 2
minutos su cuerpo experimenta ligeros temblores que se van
debilitando hasta quedar totalmente inmóvil y en una posición de
sueño profundo. Su espíritu sale y Mer entra utilizando las
funciones corporales de Raúl y allí comienza la cita, Mer saluda
con una voz que se asemeja a la de un anciano bondadoso. Muchas
veces le dice a la persona que le pregunte por sus necesidades
en otros momentos habla contestándole sus interrogantes sin que
dicha persona le haya preguntado nada.
Enseña a través de formulas
orientadas a solucionar sus problemas. Intermedia en la
realización de milagros y en algunas ocasiones “materializa”
cristales que le regala al consultante. Una vez regaló 21 de
esas maravillosas piedras en una reunión donde asistían unas 70
personas.
Estos encuentros eventualmente se
pueden hacer a través del Internet o del teléfono.
5- Meditación.
Raúl Yepes enseña una técnica de
Meditación en 8 niveles llamada la Meditación Yur. Las
instrucciones fueron recibidas por canalización con el maestro
Rama. Con su práctica la persona entra en estados profundos de
interiorización y ordenamiento. Se presentan resultados como la
disolución del stress, las ansiedades y demás desajustes de la
mente y del cuerpo. Aunque la esencia de la técnica de la
meditación es monitoreada directamente por Raúl, los procesos de
instrucción e iniciación son suministrados por profesores
debidamente entrenados.
6- Desalojo de entidades y
energías negativas.
Un problema relativamente
frecuente al que se enfrentan las personas, es el de la
presencia molesta y aún traumática de ciertas entidades y
energías negativas. Como cada caso tiene características
diferentes, se aprovecha la sensibilidad de Raúl y las
orientaciones que “in situ” va dando el maestro Rama, para
comprender la situación y encontrar la solución del problema.
En algunos casos se requiere la
ayuda de elementos, y/o personas que con sus energías faciliten
el proceso.
7- Cita de claves personales
niveles I – II.
Las leyes que rigen el planeta,
los elementos, las sociedades y los individuos son susceptibles
de ser manejados a través del uso mental de ciertas formas y
sonidos que llamaremos claves. Algunos de estos sonidos están
directamente relacionados con las específicas leyes cósmicas de
cada individuo.
La cita aporta una lista de
sonidos que son claves cósmicas personales y que como tal,
mueven fuerzas aplicables a diversas circunstancias de la vida.
Las citas se pueden obtener a dos niveles. Un primer nivel que
permite la experimentación de los sonidos en forma general y un
segundo nivel con aplicaciones más específicas. Las claves deben
manejarse en total secreto.
8- Cita para símbolo cósmico.
El ser humano además de su nivel
material tiene un nivel de existencia que llamamos cósmico, en
el cuál residen todas las Leyes que lo rigen.
Estas Leyes pueden girarse y
manejarse si se posee la técnica adecuada para ello. Además de
las claves hay otra técnica, que consiste en activar esas Leyes
cuando se plasman en un símbolo que energéticamente las
representa. El Maestro Rama a través de Raúl entrega el dibujo
que corresponde al símbolo personal que debe ser convertido en
una placa de oro, y portase en el pecho. El proceso tiene
entonces dos etapas, en la primera la persona manda a hacer el
símbolo en oro y obtiene la aprobación de Rama; en la segunda la
persona obtiene un mensaje que le describe en detalle la forma
como lo debe usar.
9- Cita de Ángeles.
En la labor de crecimiento
personal, los seres humanos “se hacen y los hacen”, es decir,
logran sus propósitos por la dedicación y trabajo personal y
por la ayuda de los maestros.
Todos poseemos una lista que en
promedio puede ser de entre 100 y 300 Seres de Luz, a los que
llamamos nuestros ángeles, que en forma directa están encargados
de darnos sus ayudas.
A través de mensajes del maestro
Rama, Raúl entrega a la persona interesada un mensaje que
explica la importancia y la forma de cómo obtener mayores ayudas
de estos ángeles, junto con una lista de entre 20 y 30 de ellos
que el mismo Rama considera los más importantes para esa
persona.
10- Postura de círculos.
Este servicio es de los más
antiguos que se ofrecen en el Grupo, consiste en la ubicación de
unos pequeños círculos de color azul brillante, en casas,
apartamentos y otros, que absorben las energías negativas
existentes en algún lugar e irradian energías armonizantes que
benefician las economías, la salud y los afectos de quienes allí
residan. Su efecto es purificador y creador de ambientes
propicios para el éxito y el progreso en la vida.
Estos círculos son energizados
previamente por la fuerza Rama en manos de Raúl en el momento
inmediatamente anterior a su ubicación.
11- Conferencias.
Una de las actividades más
importantes de Raúl Yepes es dictar conferencias y seminarios
sobre crecimiento personal y talleres para cambiar hábitos y
conductas no deseadas. Estas conferencias cubren temas muy
variados desde los más básicos hasta los más avanzados.
12- Los Sirios.
Con las personas que han avanzado
en su despertar de conciencia, Raúl forma grupos que desarrollan
prácticas especiales para ayudar a la armonía de nuestro mundo
en lo ecológico y en lo social. Estos grupos son llamados los
Sirios, en honor a la estrella Sirio, de donde dice Raúl
provienen muchos de los Maestros que canaliza.
13- Los Confederados.
Otros grupos, bajo su guía y
dirección se dedican a técnicas especiales que les permiten
contactar otras civilizaciones más avanzadas, miembros de la
Hermandad Blanca Universal. Existe una gran Confederación que
abarca 1405 estrellas y 29450 planetas del sistema estelar
Pléyades, estos a través de dos consejos supremos, el primero
integrado por los 7 Ancianos Menores y el segundo por los 12
Ancianos Mayores, han poseído un nuevo orden luego de haber
culminado una batalla cósmica ocurrida hace unos 50.000 años
terrestres.
A esta Confederación pertenece
nuestro sistema solar. Gracias a las canalizaciones cotidianas
de Raúl, él se ha podido comunicar con algunos de los Jerarcas
del Consejo Supremo Menor y es así como se le ha asignado esta
tarea y por ello se fundaron, a través de la Casa de Sirio los
grupos Confederados. Estos grupos se reúnen y por ciertas
formulas de meditación y de estados astrales se dan muchos
contactos con otras civilizaciones o bien en tercera dimensión o
bien en cuarta y quinta. Logrando canalizar ayudas y orientación
desde esos lejanos mundos.
14- La ciudad del mañana.
El ideal supremo de Raúl Yepes es
construir “La Ciudad del Mañana”. Será un lugar privilegiado que
tiene como fin ser el asiento de la nueva filosofía, de la nueva
cultura que hará de nuestro planeta el paraíso donde la virtud,
la alegría y la prosperidad sean la plataforma para lograr la
realización personal y colectiva.
Existe en el sur del Perú un lugar
que el Maestro Mer nos ha señalado como el Valle de la Luna
Azul. Allí reposa en lo profundo de una gran montaña un disco de
40 metros de diámetro y que pesa 144 toneladas. Ese disco es
llamado por el Mer como el Disco Solar de Oro. La montaña donde
se encuentra esta poderosa fuente, es el centro del gran Valle
que mide 42 kilómetros de largo, por 21 de ancho.
A ese lugar hemos acudido durante
los últimos 13 años. Cada año hacemos allí un retiro que dura
unos 20 días.
Raúl ha recibido muchas
instrucciones no solo de Mer sino de muchos otros seres
estelares para construir allí esa gran ciudad,
Ya se han iniciado las gestiones
con el gobierno peruano, para lograr la realización de este
trascendental proyecto.
3- Qué es la Casa de Sirio.
Es la institución fundada por Raúl
Yepes y su grupo de colaboradores para llevar al mundo una nueva
filosofía de la vida que, a través de los servicios que ofrece,
busca estimular y realizar cambios positivos en los individuos
y en la sociedad.
En Colombia, la Casa de Sirio
tiene 18 años de existencia, y muy pronto estará en algunas
ciudades latinoamericanas y de los EEUU. Muchas personas se han
beneficiado en su salud y sus economías, en su conciencia y en
su despertar espiritual al seguir las enseñanzas y practicar las
técnicas que se imparten en la Casa de Sirio.
Conclusiones.
El ejemplo de Raúl Yepes es
excepcional, no sólo por sus extraordinarios dones y por la
versatilidad de su mente, sino por la labor que viene
desarrollando en pro de un mundo mejor. Su propósito es acceder
a diferentes auditorios en el mundo entero para divulgar los
mensajes que ha recibido.
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